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La liquidez, el gran problema de muchos negocios

Te explicamos algunos aspectos claves que debes cuidar en tu negocio para evitar problemas de tesorería que afecten gravemente a su viabilidad.

La liquidez, el gran problema de muchos negocios

Cualquier negocio necesita gestionar y controlar adecuadamente su tesorería para poder hacer frente a la gran cantidad de pagos que debe realizar: nóminas del personal, proveedores, acreedores, impuestos, cuotas de préstamos y un largo etcétera.

La primero a considerar es que entendemos por tesorería. De forma sencilla lo podemos definir como todos aquellos activos del negocio que estén en efectivo o que puedan ser fácilmente convertibles. Por ejemplo: sería tesorería el dinero disponible en las cuentas bancarias del negocio, el dinero obtenido por la venta de acciones cotizadas en un mercado de valores, …

Una vez señalado lo que entendemos por tesorería tendríamos que comprender en nuestros negocios qué elementos pueden generar liquidez. Una parte de estos elementos dependerán de las actividades principales del negocio. Por ejemplo: un negocio de distribución generaría liquidez por el cobro sobre la venta de productos, una inmobiliaria por el cobro sobre el porcentaje en la venta o alquiler de viviendas y locales comerciales, un negocio de diseño gráfico por el cobro de sus facturas de servicios y productos, etcétera. Otros elementos de generación de liquidez serían las operaciones puntuales o recurrentes del negocio. Por ejemplo: el cobro por la venta de un vehículo no necesario para su operativa, el cobro por el alquiler mensual de un almacén no utilizado, etc.

Por otro lado, tenemos los elementos que reducen la liquidez del negocio. También aquí dependerá de la actividad del negocio y su número suele ser elevado: pago de las nóminas del personal, pago a proveedores por la compra de existencias, cargos en cuenta bancaria del suministro de electricidad y un largo etcétera.

Tanto los elementos que generan como los que reducen la liquidez en los negocios deben estar adecuadamente definidos en contabilidad financiera lo que facilitará la gestión y control de tesorería, así como la generación de los modelos de previsión.

En cuanto a la gestión y control de tesorería debemos destacar que no basta con controlar y visualizar regularmente los movimientos y saldos de las cuentas bancarias o de caja del negocio, así como los cobros y pagos pendientes. Es necesario analizar con detalle los flujos que se están produciendo y las causas que están provocando que el negocio sufra falta de liquidez. Esto es importante ya que hay que establecer un correcto diagnóstico para posteriormente establecer las medidas correctoras, sobre todo si las causas son estructurales y no puntuales.

Veamos un sencillo ejemplo para clarificar lo comentado anteriormente. Suponte un negocio que cada mes sufre falta de liquidez y que tiene que recurrir continuamente a las pólizas de crédito que tiene contratadas para poder realizar los pagos a sus proveedores. Analizándolo ves que su cifra de facturación es más que suficiente para poder hacer frente a sus pagos a proveedores. ¿Qué está ocurriendo? Una de las posibles causas que podemos analizar, entre las muchas que están provocando esta situación, es si el crédito medio que se está concediendo a los clientes es superior al crédito medio que se tiene con proveedores y acreedores. Si este es el caso, algo muy habitual en muchos negocios, hay un desfase temporal que le obliga a tener que recurrir a las pólizas de crédito. ¿Cómo resolverlo? Aquí habría que tener en cuenta muchos factores, pero algunas opciones serían: establecer una política de crédito a clientes bien estructurada que deban aplicar los comerciales, mejorar acuerdos comerciales con proveedores,….

La liquidez o falta de ella en un negocio es producto de múltiples decisiones que se han ido tomando con el paso del tiempo y del que muchos gestores no son del todo conscientes. Reconducir la situación de un negocio con falta de liquidez es un trabajo laborioso pero imprescindible si este quiere sobrevivir. Además, debe estar implicado todo el personal del negocio bajo unas directrices claras a establecer desde la gerencia en colaboración con los responsables de los departamentos y puede suponer cambios estructurales, organizativos o incluso del modelo de negocio.

Muchos negocios desaparecen no por falta de facturación sino por no saber diagnosticar y tomar las medidas correctoras adecuadas con tiempo suficiente para que haya liquidez en el negocio de forma continua.

Por otro lado, los negocios que consiguen mantenerse en el mercado pero no atacan el problema de raíz se ven obligados a sufrir perjuicios y gastos de todo tipo: pólizas de crédito, préstamos, gastos adicionales con proveedores, reducciones de crédito, ventas de productos con menores márgenes, reducción de la rentabilidad del negocio, empeoramiento del clima laboral, peores acuerdos comerciales,…

Si tu negocio tiene este problema o detectas que puede sufrirlo en un periodo corto de tiempo actúa ya y evita los graves problemas que genera la falta de liquidez a cualquier negocio.