
Foto: Tara Winstead / Pexels
La Inteligencia Artificial ha pasado en muy poco tiempo de ser una promesa a convertirse en una herramienta de trabajo diaria. Pero con tantos nombres (ChatGPT, Claude, Gemini, Copilot…) es fácil perderse. En esta guía te explicamos, de forma sencilla, qué tipos de modelos existen y cómo elegir los que mejor encajan con tu negocio.
Un aviso antes de empezar: este sector evoluciona muy rápido y cada pocos meses aparecen nuevas versiones. Por eso, más que en versiones concretas, nos centraremos en las familias de modelos y en los criterios para elegir.
¿Qué es un modelo de IA?
Un modelo de Inteligencia Artificial es un sistema entrenado con enormes cantidades de datos para realizar tareas como entender y generar texto, analizar documentos, crear imágenes o transcribir audio. Los más conocidos son los modelos de lenguaje, capaces de conversar, redactar, resumir, traducir, analizar datos o ayudarte a programar.
Los principales asistentes de IA
- ChatGPT (OpenAI): el asistente que popularizó la IA generativa. Muy versátil, con funciones de conversación, análisis de archivos y generación de imágenes.
- Claude (Anthropic): destaca en la redacción, el análisis de documentos largos, el razonamiento y la programación, con un enfoque especial en la seguridad.
- Gemini (Google): integrado con los servicios de Google, como Gmail, Documentos o Drive, lo que lo hace muy práctico si tu negocio trabaja con Google Workspace.
- Microsoft Copilot: integrado en Microsoft 365 (Word, Excel, Outlook, Teams). Muy útil si tu día a día transcurre en las herramientas de Microsoft.
Modelos abiertos
Además de estos asistentes, existen modelos abiertos que pueden descargarse e instalarse en servidores propios, como Llama (Meta), los modelos de Mistral (empresa francesa) o DeepSeek. Permiten un mayor control sobre los datos, pero requieren conocimientos técnicos e infraestructura. Para la mayoría de las pymes, los asistentes anteriores son el punto de partida más sencillo.
Más allá del texto
La IA no se limita a los asistentes de conversación. Hay modelos especializados en generar imágenes (como Midjourney o Adobe Firefly), en transcribir y crear audio, en generar vídeo o en tareas concretas como la traducción o el análisis de datos. Muchos asistentes ya combinan varias de estas capacidades.
Cómo elegir el modelo adecuado
- Tus tareas: redactar correos y propuestas, analizar documentos, trabajar con datos o crear contenido gráfico. Prueba varios asistentes con tus tareas reales antes de decidir.
- Tus herramientas: si trabajas con Microsoft 365, Copilot se integra de forma natural; si trabajas con Google, Gemini; si necesitas un asistente independiente para analizar y redactar, ChatGPT o Claude.
- Privacidad y datos: revisa las condiciones de cada servicio y si utiliza tus datos para entrenar sus modelos. Los planes para empresas suelen ofrecer más garantías.
- Coste: casi todos ofrecen un plan gratuito para probar y planes de pago con más capacidad y funciones.
- Normativa: tenlo presente al usar la IA con datos personales o en decisiones que afectan a personas. Te lo explicamos en nuestro artículo sobre la Ley de Inteligencia Artificial y la legislación española.
Buenas prácticas para empezar
Empieza por tareas de bajo riesgo y alto volumen, como redactar borradores, resumir documentos o preparar informes. Revisa siempre los resultados: los modelos pueden cometer errores o inventar datos. No compartas información confidencial sin conocer las condiciones del servicio. Y forma a tu equipo: la diferencia entre un uso básico y un uso productivo de la IA está en saber pedirle lo que necesitas.
No hay un modelo perfecto para todo. Lo más habitual es combinar un asistente principal para el día a día con herramientas especializadas para tareas concretas. En nuestro curso Productividad Profesional e Inteligencia Artificial aprenderás a integrar la IA en tu trabajo.
